Galleria Vittorio Emanuele II

La Galleria Vittorio Emanuele II fue construida en 1877, seis años después de la Unificación Italiana, por Víctor Manuel II de Italia. Su cúpula es una de las primeras construcciones de vidrio y hierro de Europa y su peligrosa realización sesgó la vida de su arquitecto. Los milaneses la apodan «el salón de Milán».

La galería comunica La Scala con el Duomo y era el lugar de paseo y encuentro favorito de los milaneses. Los abogados y los notarios se encontraban aquí por la mañana para un tomar un espresso y las damas de la buena sociedad, para disfrutar de un panettone por la tarde.

Que ver

Dentro de la galería puede verse una placa a un tal Giuseppe Mengoni. Por si te preguntas quién es: fue el arquitecto encargado de diseñarla. Esta galería fue fuente de inspiración para otras similares de Europa como las que se encuentran en Bruselas, Londres y París. De hecho, gracias a esta, se introdujo el término «Galería» a este tipo de recintos.
Se caracteriza por tener una forma de cruz que unifica dos de las plazas más famosas de toda la ciudad: la del Duomo y la de la Scala. Además, su enorme cúpula acristalada, en forma de bóveda, es única en el mundo.
Se encuentra en pleno centro, y conecta los principales monumentos y edificios de la ciudad: la Plaza del Duomo con su catedral y la Plaza de La Scala con el teatro de nombre homónimo.
Para llegar allí puedes hacerlo en cualquier vehículo que te deje en alguna de estas dos plazas. En Metro: Estación Duomo de las líneas 1 y 3. En tranvía: Estación Grossi S.Margherita, de las líneas 1 y 2.
La entrada a esta galería es gratuita y sin límites de horarios.

Experiencias

Cuando llegas aquí dices » he llegado a Milan» sin duda la capital de la moda. Están las principales marcas de la moda actual y es un sitio que sin duda tienes que visitar al ir a Milán. Tiene una excelente ubicación y es un sitio muy concurrido. Una belleza de galería.

Ubicación

Entre la Plaza del Duomo y la Plaza della Scala.

Transporte

Metro: Duomo, líneas 1 y 3.
Tranvía: Grossi S.Margherita, líneas 1 y 2.